Cualquier especialista en terapia de parejas en Valencia se ha encontrado con ciertos patrones que se repiten. Cada pareja que acude a terapia tiene su propia idiosincrasia, pero muchísimas coinciden en algunos aspectos sobre lo que esperan que ocurra en la consulta.

Es decir, muchas parejas vienen con ideas preconcebidas sobre cómo es la terapia de parejas en Valencia. Y son ideas incorrectas.

Uno de los errores más comunes es pensar que la terapia es un espacio para discutir. En efecto, si acudes a terapia sabrás que es común que exista un bombardeo de reproches, especialmente en las primeras sesiones. Pero la terapia no consiste en subirse a un ring de boxeo. No es una justificación para pelear ni la excusa perfecta para decir todo lo que tenías pendiente. Sacar lo peor de nosotros mismos no es el objetivo de la terapia.

Esa interpretación bélica de la terapia de parejas suele acompañarse con la creencia de que el terapeuta debe posicionarse. Muchas personas están convencidas de que la terapia consiste en demostrar que tienen razón. Lo que esperan es que el psicólogo se la dé. Ven en el profesional una autoridad que dicta justicia.

No, eso tampoco es la terapia. No esperes que el psicólogo te diga que tienes razón, que la otra parte debe aguantarse y que el asunto está zanjado. No esperes que el psicólogo se alíe contigo y se ponga en contra de tu pareja. Esa no es su función.

El psicólogo se encarga de facilitar vuestra comunicación, detectar los problemas, mediar, potenciar vuestras fortalezas y orientar para que toméis el mejor camino posible. El psicólogo no es alguien a quien tenéis que convencer de tener razón. No debe tomar partido, no es el protagonista.

¿Tienes problemas con tu pareja? No dejes que se enquisten. Ven a Centro de Psicología Amparo Galán Pellicer, nosotros sabremos buscar soluciones para vuestro conflicto.